Una
ventana con mosquitera no es solo una ventana de verano, es una ventana que le permitirá disfrutar de una serie de ventajas todo el año. Cuando nos planteamos instalar una mosquitera en una ventana lo más habitual es pensar que está destinada a evitar que entren las moscas y los insectos que son más abundantes en los meses de verano. Y esto es cierto, pero
las ventajas de este tipo de instalaciones no acaban con la llegada del frío. Durante los meses de otoño e invierno también resulta provechoso disponer de una mosquitera. A diario abrimos las ventanas y balconeras para
ventilar las habitaciones y si disponemos de mosquiteras pasará el aire fresco pero nada de hojas o suciedad que revolotea por aire. Además, en las viviendas situadas cerca de árboles o en áreas residenciales con zonas ajardinadas los insectos están presentes en cualquier época del año. La instalación de una mosquitera es muy sencilla. Se puede instalar
en las ventanas de nueva fabricación en las que queda integrada como una parte más de la ventana, pero también es posible instalarlas
en las ventanas que ya están colocadas. Actualmente existen
múltiples modelos, con
variedad de colores que permiten que las mosquiteras encajen con las ventanas ya instaladas y queden discretas y acordes al estilo de la vivienda. En cuanto a los modelos, las posibilidades son muchas y se pueden colocar mosquiteras además de
en ventanas,
en balconeras y
en puertas por ejemplo de acceso a un patio o jardín. Los modelos se adaptan a las necesidades y gustos de cada cliente. Se puede elegir
mosquiteras fijas, extensibles, enrollables, correderas y para huecos como puertas o balconeras suelen resultar más prácticas las mosquiteras
de tipo cortina o las abatibles. Cualquiera de ellas se realiza a medida y con telas y perfiles resistentes que garantizan la eficacia y durabilidad del producto.